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 Los hombres diagnosticados con cáncer son más propensos que las mujeres a morir por la enfermedad, debido a un mayor riesgo inicial y a una detección más tardía,

El estudio del Instituto Nacional del Cáncer observó una base de datos de 36 tipos diferentes de cáncer entre 1977 y el 2006.

El equipo de investigadores halló las mayores variaciones en la tasa de mortalidad en cánceres como el de labio, donde 5,5 hombres morían por cada mujer, y el de esófago, por el que morían cuatro varones por cada pacientes femenina.

En el caso del cáncer pulmonar, que es la principal causa de muerte por tumores tanto en hombres como en mujeres, los investigadores hallaron 2,3 muertes masculinas por cada mujer fallecida.

El principal motivo de la diferencia es que, para comenzar, los hombres corren más riesgo de desarrollar cáncer,la posibilidad promedio de que un hombre desarrolle cáncer de pulmón en su vida es de alrededor de 1 en 13, comparado con 1 en 16 en una mujer, según la Sociedad Estadounidense del Cáncer.

Los varones estadounidenses son más propensos que las mujeres a tener enfermedad avanzada al momento de ser diagnosticados.

El experto añadió que las diferencias de género en lo que respecta a la exposición a cancerígenos -como el humo de tabaco y las infecciones virales- juegan un papel importante en la disparidad de tasas.

El estudio también mencionó mecanismos "universales", como los cromosomas y las hormonas sexuales, que podrían contribuir con las diferencias de género observadas en la incidencia del cáncer.

 

El cáncer de piel es una enfermedad producida por el desarrollo de células cancerosas en cualquiera de las capas de la piel.

Existen dos tipos:

El cáncer de tipo no melanoma es el más frecuente y se denomina no melanoma porque se forma a partir de otras células de la piel que no son las que acumulan el pigmento (los melanocitos). Dentro de este tipo se encuentran todos los cánceres de piel.
Este cáncer es uno de los más frecuentes de todos los tipos de cáncer, y se calcula que se diagnostican dos millones de casos nuevos al año en el mundo.

Cáncer de piel melanoma esta enfermedad se desarrolla en los melanocitos, células de la piel que producen la melanina que le da color. Los melanocitos se encuentran en la epidermis, capa de la piel más externa. El melanoma es el tipo de cáncer de piel menos común y más grave. Puede extenderse fácilmente a otras partes del cuerpo a través de la sangre o del sistema linfático. Si se diagnostica pronto, su pronóstico es mejor.

El cáncer de piel se da más en las personas de piel blanca y que han pasado mucho tiempo expuestas a los rayos solares, sobre todo cuando la exposición solar tuvo lugar durante la infancia y se produjeron numerosas quemaduras solares. Aunque puede aparecer en cualquier parte de la piel, es más frecuente que se presente en la cara, cuello, manos y brazos.

Se puede reconocer por un cambio en el aspecto de la piel, como una herida que no sana o una pequeña protuberancia. También puede aparecer una mancha roja, áspera o escamosa con tendencia a crecer.

Ante cualquier cambio o anormalidad de la piel, hay que acudir al médico. Éste puede extraer una muestra y analizarla (biopsia) para comprobar si es un tumor maligno o no.

Se puede presentar a partir de lunares ya existentes, o como una formación nueva, pequeña y pigmentada, que aparece en una zona de la piel normal.
Habrá que consultar con el médico siempre que se note un cambio en el tamaño, forma o color de un lunar. O un lunar que está hinchado o que duele al tocarlo o que exuda o sangra.

El melanoma representa un 4% de todos los tipos de cáncer de piel. Pero, debido a su malignidad, es responsable de, aproximadamente, un 79% de las muertes por cáncer de piel.

 

El cáncer de mama en hombres se diagnostiza demaciado tarde

El cáncer de mama en hombres, que también lo tienen, suele diagnosticarse demasiado tarde, cuando la enfermedad ya está en fases avanzadas. Un gran estudio italiano ha analizado los casos de 146 varones con esta enfermedad tratados en 12 hospitales diferentes entre los años 1990 y 2007 y ha llegado a la conclusión de que a menudo se produce un retraso injustificado en el diagnóstico.

       Porque, como admite la autora principal de este trabajo, Marina Garassino, de la Universidad de Milán (Italia), "cuando un hombre nota que tiene un bulto en el pecho, no piensa que pueda tener cáncer de mama. Y a menudo su propio médico tampoco". Sus resultados se acaban de dar a conocer en la conferencia de cáncer de Lugano (Suiza) que celebra anualmente la Sociedad Europea de Oncología Médica

 "Hemos visto que el pronóstico de los varones es algo mejor que el de las mujeres con cáncer de mama, aunque el problema es que en ellos la presentación de la enfermedad se produce más tarde debido al retraso en el diagnóstico", explica.

En su análisis, los investigadores observaron que el 50% de los pacientes eran diagnosticados cuando el cáncer ya había alcanzado los ganglios linfáticos, un hecho que aumenta el riesgo de que la enfermedad se propague a otras partes del organismo y empeora su pronóstico.

"La gente debe saber que la mayoría de los pacientes en nuestro ensayo sufrieron un retraso en el diagnóstico debido a que se malinterpretó el bulto que tenían en el pecho", añade, "por lo que es importante que cualquier nódulo sea considerado sospechoso". Además, como ella misma añade, entender mejor la biología de estos tumores masculinos permitirá que ellos también se beneficien de los últimos avances en fármacos personalizados.

Fuente:elmundo.es

El cáncer de mama consiste en un crecimiento anormal y desordenado de las células de éste tejido.

La mama está formada por una serie de glándulas mamarias, que producen leche tras el parto, y a las que se les denomina lóbulos y lobulillos.

Los lóbulos se encuentran conectados entre sí por unos tubos, conductos mamarios, que son los que conducen la leche al pezón, durante la lactancia, para alimentar al bebé.

Las glándulas (o lóbulos) y los conductos mamarios están inmersos en el tejido adiposo y en el tejido conjuntivo, que, junto con el tejido linfático, forman el seno.

A modo de muro de contención, actúa el músculo pectoral que se encuentra entre las costillas y la mama.

La piel recubre y protege toda la estructura mamaria.

El sistema linfático está formado por recipientes y vasos o conductos que contienen y conducen la linfa, que es un líquido incoloro formado por glóbulos blancos, en su mayoría linfocitos. Estas células reconocen cualquier sustancia extraña al organismo y liberan otras sustancias que destruyen al agente agresor.

TIPOS DE CÁNCER DE MAMA

La mayoría de los tumores que se producen en la mama son benignos, no cancerosos, y son debidos a formaciones fibroquísticas

Los tumores benignos están relacionados en su mayoría con factores genéticos. Los síntomas que producen son dolor e inflamación pero ni se diseminan al resto del organismo ni son peligrosos.

Dentro de los tumores malignos, existen varios tipos en función del lugar de la mama donde se produzca el crecimiento anormal de las células y según su estadio.

Los tipos de cáncer de mama se clasifican en:


El carcinoma ductal in situ se origina en las células de las paredes de los conductos mamarios. Es un cáncer muy localizado, que no se ha extendido a otras zonas ni ha producido metástasis. Por este motivo esta enfermedad 'premaligna' puede extirparse fácilmente. La tasa de curación ronda el 100%. Este tipo de tumor se puede detectar a través de una mamografía.

El carcinoma ductal infiltrante (o invasivo) es el que se inicia en el conducto mamario pero logra atravesarlo y pasa al tejido adiposo de la mama y luego puede extenderse a otras partes del cuerpo. Es el más frecuente de los carcinomas de mama, se da en el 80% de los casos.

El carcinoma lobular in situ se origina en las glándulas mamarias (o lóbulos) y, aunque no es un verdadero cáncer, aumenta el riesgo de que la mujer pueda desarrollar un cátumor en el futuro. Se suele dar antes de la menopausia. Una vez que es detectado, es importante que la mujer se realice una mamografía de control al año y varios exámenes clínicos para vigilar el posible desarrollo de cáncer.

El carcinoma lobular infiltrante (o invasivo) comienza en las glándulas mamarias pero se puede extender y destruir otros tejidos del cuerpo. Entre el 10% y el 15% de los tumores de mama son de este tipo. Este carcinoma es más difícil de detectar a través de una mamografía.

El carcinoma inflamatorio es un cáncer poco común, tan sólo representa un 1% del total de los tumores cancerosos de la mama. Es agresivo y de rápido crecimiento. Hace enrojecer la piel del seno y aumentar su temperatura. La apariencia de la piel se vuelve gruesa y ahuecada, como la de una naranja, y pueden aparecer arrugas y protuberancias. Estos síntomas se deben al bloqueo que producen las células cancerosas sobre los vasos linfáticos.



 

 

 

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CANCER DE HUESOS


El cáncer de huesos ocurre cuando células cancerosas aparecen en los tejidos óseos.

Normalmente las células se dividen de forma organizada, cuando no sucede así y las células de los huesos se reproducen de modo acelerado, se puede formar un bultito de tejido, también conocido como tumor.

Este puede ser benigno si las células que lo forman no se extienden o invaden otros órganos, de lo contrario es considerado como un tumor maligno. Este tipo de cáncer puede ser primario, es decir cuando se origina en los huesos o secundario (metastático), en caso de que sea proveniente de otro órgano, como del pulmón, mama, próstata, entre otros.

CAUSAS
Al igual que en la mayoría de los tipos de cánceres, la causa de cáncer de huesos primario se desconoce, pero estudios recientes han demostrado que la genética juega un papel importante. Los más representativos son el osteosarcoma y el sarcoma de Ewing

El osteosarcoma, es un padecimiento que se presenta con más frecuencia en adolescentes y adultos jóvenes, en el que se desarrollan células cancerosas (malignas) en el hueso. En los niños se presenta con más frecuencia en las rodillas.

Sin embargo, el cáncer de huesos más frecuente es la metástasis, es decir, la implantación en el hueso de un cáncer preexistente en otra zona del cuerpo.

SÍNTOMAS
Los síntomas se manifiestan de acuerdo al tamaño y ubicación del tumor. Es importante consultar al médico ante estos signos de alerta:

•Dolor agudo de huesos (lo suficiente como para despertar al paciente)
•Bulto o hinchazón que aumenta de tamaño de manera progresiva, no necesariamente doloroso
•Hinchazón y sensibilidad en las articulaciones (sólo en caso de que el cáncer se encuentre próximo a una articulación)
•Fractura de hueso como respuesta a una lesión menor
•Pérdida de peso inexplicable
•Fiebre o sudor nocturno

FACTORES DE RIESGO
Los factores de riesgo están relacionados con la edad del paciente, es decir, en los niños las posibilidades de que se presente pueden aumentar si:

•Reciben radioterapia o quimioterapia.
•Tiene antecedentes familiares
•Sufren de Retinoblastoma (cáncer de ojo) o Síndrome de Li-Fraumeni
•Presenta exostosis múltiple hereditaria (crecimiento anormal de los huesos)

En adultos los factores que predisponen a la enfermedad son:
•Enfermedad de Pager
•Exposición a materiales radioactivos

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Los investigadores compararon factores del estilo de vida y el consumo de café en las mujeres con cáncer de mama y sin la enfermedad, que tenían la misma edad. En términos generales, descubrieron que quienes consumían café tenían una menor incidencia del cáncer de mama que las mujeres que lo bebían en raras ocasiones.

Sin embargo, los autores tambien descubrieron que varios factores del estilo de vida que afectaban a las tasas de cáncer de mama como la edad de la menopausia, el ejercicio, el peso, la educación y un antecedente familiar de cáncer de mama. Una vez que tuvieron en cuenta sus datos con estos otros factores, descubrieron que el efecto protector del café sobre el cáncer de mama era sólo medible en el cáncer de mama negativo al receptor de estrógeno.

 

  Los investigadores explican que a menudo se vierte información conflictiva sobre los efectos beneficiosos del café. Al comparar los resultados del presente estudio con los de otra investigación alemana, los autores descubrieron que sus datos mostraban la misma tendencia pero que la relación era mucho más débil. Los investigadores sugieren que esto podría tener que ver con la forma en la que se prepara el café o el tipo de café preferido.

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Investigadores de la Universidad de Oxford, liderados por Peter Rothwell, han demostrado que tomar una dosis de 75 miligramos de aspirina (ácido acetilsalicílico) a diario reduce las tasas de mortalidad de cáncer de esófago, pulmón, estómago, páncreas, y posiblemente cerebro, en casi un tercio. El beneficio es independiente del género del paciente y de si fuma o no. Pero es necesario que el consumo del medicamento se prolongue durante al menos cinco años consecutivos, según publica hoy la revista médica británica The Lancet.

Analizando a 25.570 pacientes a lo largo de veinte años, Rothwell y sus colegas han llegado a la conclusión de que la aspirina reduce el riesgo de deceso por cáncer en aproximadamente un 10% para el cáncer de próstata, 30% para el de pulmón, de 40% para el cáncer colorrectal y de 60% para el del esófago. Para este último, así como para el cáncer de pulmón, el beneficio está limitado a una categoría de tumores, los llamados adenocarcinomas.

Estos resultados no quieren decir que todos los adultos deban ponerse inmediatamente a tomar aspirina, sino que demuestran los importantes provechos aportados por el fármaco en baja dosis dosis en términos de reducción de la mortalidad debida a varios cánceres comunes, lo cual es muy novedoso, según los autores del estudio.

El cáncer de esófago no suele presentar síntomas muy claros durante las primeras fases de la enfermedad, de ahí que frecuentemente se diagnostique en fases demasiado avanzadas de la enfermedad como para tener cura. La mejor herramienta para detectar lesiones precancerosas son los chequeos regulares, pero además, a medida que la enfermedad avanza, ésta puede reconocerse por algunos signos que van desde dificultades y dolor al tragar hasta tos persistente, pasando por vómitos, esputos sanguinolentos, ronquera, tos crónica o pérdida repentina de peso. Este tipo de cáncer suele aparecer alrededor de los 45 años, aunque puede desarrollarse en cualquier momento.

En cuanto al cáncer oral, aunque cada paciente puede experimentarlos de forma diferente, algunos de los signos que pueden indicarnos que estamos ante una situación maligna son:

  • Una llaga que no acaba de curar
  • Un bulto que aparece de repente en los labios o en el interior de la boca
  • Una mancha roja que aparece repentinamente en la lengua
  • Hinchazón en las mandíbulas
  • Dolor de oído
  • Cambios en la voz
  • Dolor en la zona
  • Problemas para masticar y tragar

 

Nota: Fuente elmundo.es

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Las mujeres que tienen una cintura grande tienen un mayor riesgo de desarrollar algunos tipos de cáncer, advierte un estudio del Fondo Mundial para la Investigación de Cáncer (WCRF). En concreto, según los autores, las mujeres cuya cintura excede los 80 centímetros de circunferencia tienen más riesgo de sufrir cáncer intestinal y de mama, entre otros. El estudio, llevado a cabo en Inglaterra, detectó que casi la mitad de las mujeres del país (44%) tienen cinturas que superan esta media. Sin embargo, "sólo" un tercio de los hombres británicos cuentan con cinturas más anchas de lo recomendado.

Estudios previos habían revelado que el exceso de grasa abdominal incrementa el riesgo de cáncer intestinal, de páncreas, de mama (postmenopáusico) y de endometrio. Además, la grasa abdominal es un indicador sobre el desarrollo de enfermedad coronaria y está asociada con la resistencia a la insulina y al desarrollo de diabetes tipo 2. El riesgo, creen los expertos, está vinculado a la forma en la que la grasa se almacena, que no es cerca de la superficie de la piel sino en la profundidad de la cavidad abdominal.

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Científicos chinos y estadounidenses han demostrado por primera vez que existe una relación directa entre el cáncer y el estrés, según publica hoy la revista Nature. El estudio se realizó en moscas de la fruta, que comparten los genes y secuencias biológicas implicadas en este proceso con los seres humanos. Los experimentos revelan que las células víctimas del estrés pueden emitir señales que inducen a la generación de tumores que afectan a las células sanas vecinas. 

En concreto, los autores del estudio centraron su trabajo en la actividad de dos genes mutantes: RasV12, que se relaciona con un 30 por ciento de los casos de cáncer, y el gen supresor de los tumores scrib-, que cuando se presenta de manera defectuosa propicia el desarrollo de la enfermedad.

En principio ninguno de ellos por sí solo puede causar cáncer. Pero los investigadores estudiaron a moscas de la fruta que portaban ambas mutaciones genéticas y descubrieron que si una célula que tiene sólo el Ras mutante está cerca de una célula con scrib- defectuoso pueden dar lugar a un tumor maligno. Es decir, la unión hace la fuerza. De la comunicación entre ambas células se ocupa la proteína JNK, que participa de forma habitual en la respuesta al estrés.

Las conclusiones son una “mala noticia”, según el profesor Tian Xu, de la University School of Medicine de Connecticut (EEUU), máximo responsable de la investigación, que asegura "hay una gran variedad de condiciones que pueden desencadenar el estrés físico y emocional, así como las infecciones y las inflamaciones", lo cual nos hace vulnerables al cáncer.

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 Una investigación europea reciente sugiere que los que consumen cerveza en exceso y portan una mutación génica relacionada con el metabolismo del alcohol podrían enfrentarse a mayor riesgo que otros de desarrollar cáncer de estómago.

Un estudio halla que portar una determinada variante genética y beber unas tres latas de 355 ml (12 onzas) o más diarias de cerveza parece incrementar de manera marcada el riesgo de cáncer gástrico no cardial

Por ahora, si la gente quiere saber si debe hacerse una prueba para saber si porta esta variante o si debe dejar de beber en caso de que beba mucha cerveza, básicamente diría que no hemos llegado a ese punto", agregó Duell.

"Lo único que podemos decir por ahora es que la variación genética se relaciona con un mayor riesgo, el consumo excesivo de bebida se relaciona con riesgo más alto y, cuando ambos se juntan, el riesgo empeora aún más", anotó.

Y aunque los resultados se concentran en la unión de la mutación y el consumo intenso de alcohol, los autores también hallaron que cada factor por su cuenta también eleva el riesgo de cáncer de estómago, aunque no de forma tan drástica. Específicamente, el riesgo de cáncer era elevado entre los no bebedores que portaban la mutación y también entre los bebedores empedernidos que no la tenían.

Duell y su equipo analizaron información sobre un estudio de gran tamaño sobre el cáncer y la nutrición en el que participaron 521,000 residentes de diez países europeos entre 1992 y 1998. Estudiaron los patrones de consumo de cerveza, vino y licores, la incidencia del cáncer, y la información sobre evaluaciones genéticas de los participantes del estudio, que tenían entre 35 y 70 años de edad.

 

Investigadores del Instituto Wellcome Trust Sanger en Cambridge (Reino Unido) han secuenciado los genomas del melanoma maligno y el cáncer de pulmón. Sus resultados, que se publican en la revista Nature, ofrecen información sobre la interacción entre los mecanismos de mutación y reparación del ADN que se producen a medida que la enfermedad progresa.

Todas las células cancerígenas portan mutaciones genéticas que no se han heredado sino que se acumulan a medida que la célula progresa hacia la enfermedad. Los científicos, dirigidos por Mike Stratton, secuenciaron el genoma de una línea celular de melanoma que originariamente se derivó del tumor de un hombre de 43 años de edad con el objetivo de conseguir una mejor comprensión de las mutaciones asociadas con este tipo de cáncer de piel. Según los investigadores, muchas de las mutaciones identificadas portan las características de los daños en el ADN producidos como resultado de una exposición a la luz ultravioleta, un conocido factor de riesgo del melanoma.

En una segunda investigación, el mismo equipo de científicos secuenció el genoma de una línea celular del cáncer de pulmón. El análisis sugiere que un fumador típico adquiere una mutación por cada 15 cigarrillos consumidos.

En ambos estudios, los científicos descubrieron evidencias de que los mecanismos de reparación del ADN habían estado funcionando, pero que finalmente no habían tenido éxito.

Comer entre 400 y 800 gramos por día de fruitas o verduras variadas.

Estos componentes de la dieta aportan fibra y muchas vitaminas, minerales y otras sustancias bioactivas que pueden ser preventivas de diferentes tipos de cáncer. Entre los cánceres más importantes que pueden contribuir a prevenir se pueden citar el de cavidad oral y faringe, el de esófago, el de pulmón, el de estómago y el colo-rectal. Otros cánceres para los cuales la evidencia es menos sistemática son el de laringe, mama, vejiga urinaria y páncreas.

Comer entre 600 y 800 gramos diariamente de legumbres, cereales (grano), tubérculos y otros alimentos de origen vegetal.

Las dietas ricas en cereales integrales y en legumbres posiblemente reducen el riesgo de cáncer de estómago, y las dietas con alto contenido en féculas pueden ayudar en la prevención del cáncer de colon. Hacer este tipo de dietas con cereales y legumbres aporta carotenoides y vitaminas C y E, que pueden proteger contra diferentes tipos de cáncer.

Hacer principalmente dietas ricas en verduras, frutas variadas, legumbres y féculas.

La evidencia de que las dietas ricas en verduras y frutas protegen contra el cáncer es clara, así como también legumbres y féculas poco elaboradas, aunque en este último caso la evidencia no es tan consistente. Ésta será una dieta con alimentos poco calóricos. Sin embargo, esta recomendación no significa que las dietas vegetarianas sean más protectoras que dietas que incorporen cantidades moderadas de carne (ved más adelante).

Evitar el consumo de alcohol. En el caso de que se consuma, se tiene que limitar a dos copas o menos por día en los hombres, y a una copa o menos por día en las mujeres.

Diferentes estudios han mostrado de forma convincente que el consumo de alcohol aumenta el riesgo de sufrir cáncer de cavidad oral y faringe, laringe, esófago e hígado. Por otro lado, hay que tener en cuenta que es más probable que la persona que bebe también fume, lo cual multiplica el riesgo de sufrir cánceres como el de cavidad oral, de laringe y de esófago. Otros cánceres que posiblemente están relacionados con el consumo de alcohol son el de mama y el colo-rectal. Los beneficios de consumir pequeñas cantidades de bebidas con alcohol, como el vino, para prevenir algunas enfermedades cardiovasculares, hacen que el consumo recomendado se limite a una o dos copas al día de bebidas con contenido alcohólico.

Es muy importante el hecho de que muchos de los agentes que se consideran cancerígenos son manejables por el hombre. En este sentido, al conocerse la relación entre un tipo de cáncer y un factor determinado, podemos dirigir nuestra acción hacia la eliminación del agente.
Con este fin se deben tomar medidas como las siguientes:

  • No fumar
  • Evitar exponerse al sol por tiempo prolongado (especialmente personas de piel blanca o sensible).
  • Mantener una adecuada higiene genital.
  • Controlar el consumo de bebidas alcohólicas. Evitar los excesos de bebidas.
  • Una dieta adecuada, rica en fibras vegetales, frutas y baja en grasas.
  • En los grupos de lato riesgo como lo son los trabajadores de ciertas industrias, se deben tomar las precauciones adecuadas para protegerlos y mantener un control médico periódico.
  • Evitar la exposición a radiaciones (Rayos X, etc.) pues a la larga pueden causar trastornos.

En sus primeros estudios se puede decir que el 50% de los tumores malignos son curable, de aquí la importancia dl diagnóstico precoz.
Las invasiones metastásica generalmente ocurren cuando el tumor primario ya ha adquirido un tamaño considerable, ese lapso de tiempo depende del tipo de tumor, algunos son de evolución muy rápida como el cáncer del testículo, otros de diez o más años (algunos tipos de cáncer de la tiroides); pero lo más frecuente es que el tumor alcance su pleno desarrollo en un lapso de cinco años.

 

Es invalorable la ayuda que han prestado las técnicas modernas de detección en la lucha contra el cáncer. Entre los exámenes comúnmente practicados para descartar tumores tenemos:
Útero: La citología cervical o Papanicolau es un examen sencillo, rápido, no causa dolor y consiste en la toma de una muestra de secreción de cuello del útero para obtener algunas células y extenderlas en una lámina. Se procesa en el laboratorio mediante técnicas de fijación, para luego estudiarlas en el microscopio. Este examen no sólo indica si hay sospecha de cáncer, sino la presencia de alguna otra infección.
¿Quiénes deben hacerse el examen?, es recomendable que toda mujer que haya tenido sus relaciones sexuales se le practique el examen periódicamente (una vez al año o cada 2 años) o cuando el médico lo indique.

Existen otros exámenes como son:
Determinación de células malignas en sangre, orina y líquido cefalorraquídeo (este último en caso de tumores cerebrales).
Gammagrafía (uso de isótopos radiactivos).
Ecosonografía
Tomografía computarizada (consiste en cortes trasnsversales del ógano a estudiar).
Resonancia magnética (de uso muy reciente)

LOCALIZACIÓN

TIPO DE EXAMEN

  • Útero

Citología cervical o Papanicolau

  • Mama

Autoexamen de la mama

Examen clínico

Mamografía (estudio radiológico).

  • Estómago

Radiología de doble contraste

  • Pulmón

Radiología

Citología del esputo

Broncoscopia.

 

Fuente: monografia.com



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