Problemas de Salud en los Adolescentes

La depresión en los adolescentes

La depresión en adolescentes es un trastorno que se presenta en esta etapa y se caracteriza por tristeza, desánimo, baja autoestima persistentes y falta de interés en actividades usuales.

¿Porqué se presenta?

Factores hereditarios: Hijos de padres depresivos, presentan cuadros depresivos más frecuentemente que el resto de la población.

Efecto secundaria a otras enfermedades: Entre el 10 y 15 por ciento de las depresiones son provocadas por un problema médico (enfermedad del tiroides, el cáncer, o enfermedades neurológicas).

Ciertos medicamentos, sin embargo una vez que se da tratamiento contra la enfermedad, o se ajusta la dosis y el medicamento adecuados la depresión desaparecerá

El incremento de estado depresivos, ha ido en aumento en los últimos años, sobre todo en jóvenes de grandes comunidades y paises industrializados, esto se le atribuye al profundo cambio ecológico.

Una situación emocionalmente mala: Pérdida de un familiar o amigo, divorcio, un problema de trabajo, la ruptura con la novia o novio o el fracaso en la escuela, pueden desencadenar la depresión o provocar que el paciente no se pueda recuperar completamente, pero en otras ocasiones se presenta incluso cuando todo en sus vidas marcha bien.

La misma etapa adolescente: La depresión puede ser una respuesta temporal a muchas situaciones y factores de estrés como el asociado al proceso normal de maduración, la influencia de las hormonas sexuales y los conflictos de independencia con los padres.

Existencia de maltrato infantil, tanto físico como sexual.

También está asociada con trastornos en la alimentación, particularmente bulimia.

Los adolescentes con baja autoestima o perfeccionistas presentan un riesgo particular de deprimirse cuando experimentan eventos estresantes.

¿Cómo identificarla?

  • Los familiares notan al adolescente más callado, distante, serio, aislado o irritable, incluso puede llorar con frecuencia.
  • Duerme mucho o por el contario tiene insomnio.
  • No come como antes, por lo general pierde el apetito o a veces aumento del mismo.
  • Cambios de peso (aumento o pérdida de peso en forma involuntaria).
  • Se ve y siente fatigado.
  • Ya no tiene interés por situaciones o actividades que antes le gustaba realizar.
  • Dificultad para concentrarse o para tomar decisiones.
  • Episodios de pérdida de la memoria.
  • Preocupación por sí mismo.
  • Se siente menos, incluso puede llegar a odiarse.
  • Siente culpa.
  • Tiene ideas suicidas o temor acerca de la muerte y del mismo hecho de morir.
  • Se comporta exageradamente irresponsable.
  • Puede presentar conductas delictivas.

 

Tipos de depresión

Depresión severa: Se refiere a cuando la persona presenta casi todos los síntomas de la depresión y ésta le impide realizar sus actividades diarias.

Depresión moderada: La persona presenta muchos de los síntomas de la depresión que le impiden realizar las actividades cotidianas

Depresión leve. Cuando la persona presenta sólo algunos de los síntomas de la depresión y el realizar sus actividades de la vida diaria le generan un gran esfuerzo.

Tratamiento

A través de medicamentos: Generalmente el médico receta antidepresivos, pida información acerca de los beneficios y riesgos de tal medicamento. No todos los antidepresivos están aprobados para su uso en niños y adolescentes.

Terapia: La terapia sobre todo de familia puede ser útil y más en el caso en que los conflictos familiares están contribuyendo a la depresión.

En el caso de que el chico presente depresión grave o que están en riesgo de suicidio, se puede requerir la hospitalización en una unidad psiquiátrica

Transtornos de Ansiedad

Los trastornos de ansiedad son problemas de salud mental que se relacionan con experimentar en exceso ansiedad, miedo, nerviosismo, preocupación o terror. La ansiedad demasiado constante o demasiado intensa puede hacer que una persona se sienta preocupada, distraída, tensa y siempre alerta.

Los trastornos de ansiedad se encuentran entre los problemas de salud mental más comunes. Afectan a personas de todas las edades, incluidos los adultos, niños y adolescentes. Hay muchos diferentes tipos de trastornos de ansiedad, con síntomas diferentes. Sin embargo, todos tienen una cosa en común: la ansiedad se presenta con demasiada frecuencia, es demasiado intensa, es desproporcionada respecto a la situación del momento e interfiere en la vida diaria de la persona y en su felicidad.

Los síntomas del trastorno de ansiedad pueden presentarse de repente o aumentar poco a poco y persistir hasta que la persona empieza a darse cuenta de que no está bien. A veces la ansiedad crea una sensación de fatalidad y aprensión que parece producirse sin ninguna razón. Es habitual en los que sufren de trastorno de ansiedad no saber qué está causando las emociones, preocupaciones y sensaciones que tienen.

Los diferentes trastornos de ansiedad se denominan con nombres que reflejan sus síntomas específicos.

•Ansiedad generalizada. Este común trastorno de ansiedad hace que una persona se preocupe excesivamente sobre muchas cosas. Alguien con ansiedad generalizada se preocupa excesivamente sobre la escuela, la salud, la seguridad de sus familiares y el futuro. Puede que siempre piense en lo peor que puede ocurrir.
Además de la preocupación y el terror, las personas con ansiedad generalizada tienen síntomas físicos, como dolor en el pecho, dolor de cabeza, cansancio, tensión muscular, dolor de estómago y vómitos. La ansiedad generalizada puede llevar a que una persona falte a la escuela o evite actividades sociales. En la ansiedad generalizada, las preocupaciones se sienten como una carga, haciendo que la vida se viva como algo agobiante o con una sensación de no tener control.

•Trastorno obsesivo compulsivo (TOC). Para una persona con TOC, la ansiedad toma la forma de obsesiones (pensamientos negativos) y compulsiones (acciones para intentar aliviar la ansiedad).

 

•Fobias. Son temores intensos a situaciones específicas o a cosas que no son realmente peligrosas, como las alturas, los perros o caerse en un avión. Las fobias normalmente hacen que las personas eviten las cosas que le provocan miedo.

 

•Fobia social (ansiedad social). Esta intensa ansiedad se desencadena por situaciones sociales o por hablar delante de otros. Una forma extrema llamada mutismo selectivo provoca que los niños y los adolescentes tengan demasiado miedo como para hablar en ciertas situaciones.

•Crisis de angustia. Estos episodios de ansiedad pueden ocurrir sin una razón aparente. Una persona que sufre una crisis de angustia tiene síntomas físicos repentinos e intensos que pueden incluir palpitaciones, sensación de ahogo o falta de aliento, mareo, entumecimiento o sensación de hormigueo causados por una hiperactividad de las respuestas normales del organismo ante el miedo. La agorafobia es un intenso miedo a los ataques de pánico que hace que la persona evite ir a cualquier lugar donde sea posible que sufra un ataque de pánico.

•Trastorno de estrés postraumático (TEPT). Este tipo de trastorno de ansiedad es consecuencia de una experiencia del pasado traumática o aterradora. Los síntomas incluyen recurrencia de recuerdos de la experiencia, pesadillas y temor constante después del acontecimiento

Noviazgos Violentos

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Los adolescentes pueden ser victimas de violencia en el noviazgo sin advertirlo.

Con mucha frecuencia los adolescentes pueden ser victimas de la violencia de género sin darse cuenta, desconociendo asì el riesgo que corren de continuar una relación con un maltratador.Estos episodios no son dados a conocer a los padres, lo que incrementa el riesgo de que continúen siendo victimas de su pareja.

Algunas de las razones por las cuales los jóvenes no cuentan a nadie sobre la violencia que sufren son: por _ el miedo a que las personas adultas subestimen lo que les ocurre. Pueden creer que controlan (y controlarán) la situación o piensan que “todo el mundo” se enterará de lo que les ha sucedido.

El temor a la presión de la familia y amistades para que se aleje del agresor cuando aún piensa que lo ama, es uno de los motivos más frecuentes para acallar este acontecimiento.

La violencia en la pareja no tiene edad, sexo ni estatus social, tampoco conoce de niveles culturales o posición económica. No tiene relación con las drogas ni con el alcohol y, en la mayoría de los casos, tampoco con enfermedades ni trastornos neurológicos. Una de sus causas es su creencia de que la otra persona es un ser “inferior”, “inmaduro” o “incapaz”.

Las adolescentes con mucha frecuencia no advierten que son violentados, y que sus parejas ejercen control sobre ellos de diferentes formas.

Cerca del 75% de los adolescentes no detectan comportamientos de control de sus parejas. Los chicos no entienden como señal de alarma, el hecho que sus parejas le pegue un empujón, les controlen con quien reunirse, o más aún que dejen de hablarles para lograr determinadas conductas o censuren su forma de vestir y controlen sus actividades a través del teléfono móvil.

Cuando un novio interviene señalando u objetando la forma de vestir, con quien o quienes se puede reúnir, que objeta a sus amigos o amigas, es una forma de control y de manipulación.

Es fundamental que reconozcas el maltrato de los primeros síntomas o indicios de control, y actúes para salir del círculo de violencia que comienza a rodearte. Comienza hablando, guiando la situación a la búsqueda de frenar la violencia por medio del acuerdo. Tú podrás ver sus intenciones y sus tácticas y a la vez despertarás y sabrás reconocer si esta persona puede o no seguir contigo. Sigue estos pasos:

1. Recuperar el equilibrio mental y tranquilízate, respira profundo por tu nariz , reten el aire cinco segundos, suelta por la boca lentamente. Repite sin cesar hasta que sientas tu corazón latir tranquilo y tus músculos lo más relajados que puedas.

2. Por unos segundos, mira objetivamente, mira la situación como si fuera de otra pareja, como si fueras una tercera persona mirando la escena de esta pareja discutiendo. Imagina y piensa cómo hacen para salir de esta situación en forma pacífica . Ponte en acción luego.

3. Descoloca al otro preguntando y poniendo límites indirectos. Es una estrategia importante ya que “desarma al oponente” con frases o preguntas como ” explícame bien a ver si te entendí lo que me dices…” ” entiendo tu bronca pero no acepto que me hables en este tono y me des ordenes..”, “necesito que me trates bien, yo soy una persona y tengo mis espacios y mis derechos también…”

Tú puedes y debes , porque Tú vales mucho, “abrir los ojos” y ver los sintomas de violencia y actuar pronto. Es necesario que salgas de la violencia o veas si podemos erradicarla para seguir. Observa y actùa!!!

Bulimia Nerviosa

 

La estética es considerada un disparador que afecta negativamente a algunos jóvenes con problemas familiares o de personalidad. La bulimia por lo general aparece entre los 18 y 28 años de edad, y al igual que en la anorexia, el 95% de los que sufren este mal son mujeres. La enfermedad se caracteriza por ingerir mucha cantidad de alimentos, el individuo se siente culpable por la gran ingestión realizada y por consecuencia se provoca el vómito. También utiliza laxantes o diuréticos y realiza ejercicio excesivamente debido a que estos jóvenes tienen mucho miedo a subir su peso.

LA BULIMIA Y LOS CAMBIOS DE CONDUCTA

La bulimia nerviosa se caracteriza por: atracones reiterativos provocados por ingerir alimento en un corto plazo de tiempo en una cantidad mayor de lo habitual o también se pierde el control sobre la ingesta de los mismos. Se suele ver conductas orientadas a no ganar peso como el ayuno por ejemplo y los atracones se producen dos veces a la semana durante tres meses aproximadamente. Por último, los individuos que sufren este trastorno demuestran que sus conductas son influidas por la sociedad y su autoestima con respecto a la estética de su físico es muy baja.

Las personas que sufren la bulimia se sienten fuera de control en los períodos de exceso de comida y generalmente cada vez que tienen esa conducta la manifiestan estando solos ya que se sienten avergonzados por su comportamiento. Los bulímicos acompañan su comportamiento con sentimientos de culpa y vergüenza prometiéndose a sí mismos que no van a volver a reincidir. Pero siguen evitando la comida y eso les provoca que sientan, después de un tiempo, la necesidad de volver a comer y allí es donde vuelven los atracones y el ciclo vuelve a repetirse.

COMPORTAMIENTOS DE LA BULIMIA

Conducta reservada y compulsiva,
Uso indiscriminado de laxantes, diuréticos, anfetaminas y Formas de purga (vómito).
Robo de comida
Comportamientos asociados a abuso de drogas y alcohol
Automutilación
Preocupación excesiva sobre su imagen y su peso
TRATAMIENTO DE LA BULIMIA

La bulimia le da al enfermo una conciencia sobre el hambre pero su desorden alimenticio no se conecta con la misma.

Las personas que padecen esta enfermedad deben seguir un tratamiento integral en donde estén involucrados varios especialistas, como nutricionistas, psicoanalistas y médicos o endocrinólogos. También es conveniente señalar que la participación de la familia del afectado es fundamental para su recuperación, ya que los aspectos familiares son, generalmente, los causantes de este tipo de enfermedades. Se recomienda que si un joven reconoce estos síntomas en él, debe acercarse a cualquier institución de salud pública o privada para evitar que el problema se disipe y su tratamiento se torne más complejo.

Es importante el papel de los nutricionistas ya que ellos van a proporcionar al bulímico una alimentación adecuada y cada problema debe ser tratado de forma particular.

Anorexia Nerviosa

Los adolescentes sufren una serie de cambios sociales, físicos y psíquicos que pueden, en algunos casos, derivar en trastornos de la alimentación tales como la anorexia nerviosa.

La adolescencia es una etapa de transición, que suele comenzar a los 12 años y se prolonga más o menos hasta los 21 años. Esta es una etapa de confusión y de búsqueda de identidad, por ello es una etapa de mucha vulnerabilidad, donde determinadas patologías como la anorexia nerviosa pueden hacerse presente.

Estos adolescentes poseen características comunes, tales como: perfeccionismo, muy buen rendimiento escolar, no son conflictivas, etc.

Posibles causas de la anorexia durante la adolescencia

Cultura por la delgadez: La publicidad, la moda, los medios de comunicación en general, hacen de la delgadez, un sinónimo de éxito, poder, aprobación, fama, dinero, etc. Si eres delgado perteneces al mundo de los “deseados y lindos”. Si tienes unos kilos de más perteneces al mundo de los “perdedores y feos”. Nada más lejos de la realidad, por supuesto.

Hábitos alimentarios incorrectos: Con la industrialización de los alimentos, cada día surgen nuevas preparaciones sabrosas, ricas en grasas saturadas, con un gran aporte de calorías, etc, que reemplazan a los alimentos naturales, tales como las frutas, verduras y cereales. Esto conlleva a cambiar alimentos alimentarios saludables por otros que no lo son. Además, se ha perdido el hábito de respetar los horarios de comida. Ahora se come cuando hay tiempo, no cuando hay que comer. Toda esta situación lleva a muchos adolescentes a subir de peso, los cuales encuentran como única salida para adelgazar “no comer”. Esto si no es tratado a tiempo, deriva en la anorexia nerviosa.

Problemas en las relaciones familiares: Las relaciones interfamiliares cada día son más complicadas y si se ven afectadas, pueden llevar a un adolescente a padecer de anorexia.

Estas posibles causas, deben ser tenidas muy en cuenta y es la familia quien debe estar atento ante posibles cambios de hábitos o de carácter.

Consecuencias de la anorexia nerviosa

Frecuencia cardiaca y presión arterial bajas, lo que provoca un cambio en la musculatura del corazón y fallas en su funcionamiento.
Reducción de la densidad ósea (osteoporosis), lo que provoca ruptura de huesos.
Debilidad y pérdida de músculo.
Deshidratación severa lo que provoca fallas en los riñones.
Debilidad general, desmayos y fatigas.
Resequedad de la piel y pérdida del cabello.
Desarrollo de cabello delgado en todo el cuerpo, incluyendo la cara (pelusa), para mantener el cuerpo caliente, ya que carecen de la grasa (tejido adiposo) que sirve como aislante para regular la temperatura corporal.
En ocasiones muerte por inanición.

Uso correcto del condón.

Si tú y tu pareja mantienen relaciones sexuales, no hay nada que los proteja mejor contra las enfermedades de transmisión sexual que un condón utilizado correctamente.

Aun cuando utilicen otro método anticonceptivo, quienes tienen relaciones sexuales siempre deben utilizar condones si desean protegerse de las enfermedades de transmisión sexual. Aun cuando se los utilice correctamente, los condones no brindan protección contra las infecciones que se contagian por contacto con llagas en la parte de piel que no recubren (como la base del pene o el escroto).

Utilizarlo correctamente no consiste sólo en colocar el lado adecuado hacia afuera. También debes:

•Verificar la fecha de vencimiento (si son viejos, los condones pueden secarse y resquebrajarse).
•Elegir condones de látex, el material considerado más efectivo en la prevención de enfermedades de transmisión sexual. Si uno de ustedes es alérgico al látex, utilicen condones de poliuretano.
•Al utilizar condones, usa sólo lubricantes a base de agua. La manteca vegetal, las lociones, la vaselina o el aceite para bebés los pueden romper.
•Abre el envase del condón con tus manos, no con los dientes y ten cuidado de no romperlo.
•Elige un condón que tenga receptáculo en la punta para contener el semen después de la eyaculación. Oprime suavemente la parte superior del condón y colócalo en la punta de tu pene (o el de tu pareja). De esta forma, se elimina el aire atrapado, que puede hacer que el condón explote.
•Desenrolla el condón por completo. Si el lado interno queda hacia afuera, deséchalo y empieza de nuevo.
•Cuando hayas finalizado, tú o tu pareja deben retirarse al tiempo que sostienen el condón desde la base del pene para impedir que se salga.
•La mayoría de los hombres y las mujeres no tienen problemas al utilizar condones. En ocasiones, surgen problemas en caso de alergia al látex o de irritación del pene o la vagina provocada por los espermicidas o lubricantes con los que se tratan algunos condones

Sífilis

La sífilis se pasa de una persona a otra a través del contacto directo con una úlcera sifilítica. Estas aparecen principalmente en los genitales externos, la vagina, el ano o el recto. También pueden salir en los labios y en la boca. La transmisión de la bacteria ocurre durante las relaciones sexuales vaginales, anales u orales.

Muchas personas que tienen sífilis no presentan síntomas durante años, pero aun así enfrentan el riesgo de tener complicaciones en la fase avanzada si no se tratan la enfermedad. Las personas que están en la fase primaria o secundaria de la enfermedad transmiten la infección aunque muchas veces las úlceras sifilíticas no se puedan reconocer. Por lo tanto, las personas que no saben que están infectadas pueden contagiar la enfermedad.

Fase primaria: suele estar marcada por la aparición de una sola úlcera (llamada chancro), pero puede que haya muchas. El tiempo que transcurre entre la infección por sífilis y la aparición del primer síntoma puede variar de 10 a 90 días (con un promedio de 21 días). Por lo general, el chancro es firme, redondo, pequeño e indoloro. Aparece en el sitio por donde la sífilis entró al organismo. El chancro dura de 3 a 6 semanas y desaparece sin ser tratado. Sin embargo, si no se administra el tratamiento adecuado la infección avanza a la fase secundaria.

Fase secundaria: se caracteriza por erupciones en la piel y lesiones en las membranas mucosas. Esta fase suele comenzar con la aparición de una erupción de la piel en una o más áreas del cuerpo, que por lo general no produce picazón. Las erupciones de la piel asociadas a la sífilis secundaria pueden aparecer cuando el chancro se está curando o varias semanas después de que se haya curado. La erupción puede tomar el aspecto de puntos rugosos, de color rojo o marrón rojizo, tanto en la palma de las manos como en la planta de los pies. Sin embargo, en otras partes del cuerpo también pueden aparecer erupciones de aspecto distinto, o que son similares a las causadas por otras enfermedades. Algunas veces, las erupciones asociadas a la sífilis secundaria son tan leves que pasan desapercibidas. Además, puede que se presenten otros síntomas durante la fase secundaria, como fiebre, inflamación de los ganglios linfáticos, dolor de garganta, caída del cabello en algunas áreas, dolor de cabeza, pérdida de peso, dolores musculares y fatiga. Los signos y síntomas desaparecen aun si no son tratados, pero si no se administra tratamiento la infección progresará a la fase latente y posiblemente hasta la última fase de la enfermedad

Fases latente y terciaria: La fase latente (oculta) de la sífilis comienza con la desaparición de los síntomas de las fases primaria y secundaria. Sin tratamiento, la persona infectada seguirá teniendo sífilis aun cuando no presente signos o síntomas ya que la infección permanece en el cuerpo. Esta fase latente puede durar años. En el 15% de las personas que no reciben tratamiento para la sífilis, la enfermedad puede avanzar hasta las fases latente y terciaria, que pueden aparecer de 10 a 20 años después de haberse adquirido la infección. En esta fase avanzada la sífilis puede afectar posteriormente órganos internos como el cerebro, los nervios, los ojos, el corazón, los vasos sanguíneos, el hígado, los huesos y las articulaciones. Los signos y síntomas de la fase terciaria de la sífilis incluyen dificultad para coordinar los movimientos musculares, parálisis, entumecimiento, ceguera gradual y demencia. El daño puede ser grave y causar la muerte.

¿Cuál es el tratamiento de la sífilis?

Es fácil de curar en sus fases iniciales. Si una persona ha tenido sífilis durante menos de un año, la enfermedad se curará con una sola inyección intramuscular de penicilina, que es un antibiótico, y si la ha tenido por más de un año, necesitará dosis adicionales. Existen otros antibióticos para tratar la sífilis en personas que son alérgicas a la penicilina. La sífilis no puede curarse con remedios caseros ni con medicinas que se venden sin receta médica. El tratamiento matará la bacteria que causa la sífilis y evitará futuras lesiones, pero no remediará las lesiones ya ocasionadas.

¿Cómo puede prevenirse la sífilis?

La manera más segura de evitar contraer enfermedades de transmisión sexual, incluida la sífilis, es abstenerse del contacto sexual o tener una relación estable y mutuamente monógama con una pareja que se haya hecho las pruebas y que se sabe que no tiene ninguna infección

Herpes Genital

El herpes genital es una enfermedad de transmisión sexual causada por el virus del herpes simple tipo 1 (HSV-1) y tipo 2 (HSV-2). La mayoría de las infecciones genitales son causadas por el tipo HSV-2.

La enfermedad es una de las más comunes entre las enfermedades de transmisión sexual. El HSV-1 por lo general infecta la boca y los labios y, a veces, también puede infectar otras partes del cuerpo. La mayoría de las personas con HSV-2 no saben que están infectadas. Cuando alguien contrae herpes por primera vez, puede tener síntomas de fiebre, hinchazón de glándulas y malestar y dolores difusos. Pueden aparecer muchas ampollas en el lugar donde el virus tuvo contacto por primera vez con el cuerpo, las que pueden ser muy dolorosas.

Transmisión (cómo ocurre el contagio):
•El contagio ocurre a través de sexo oral, anal o vaginal, y contacto íntimo con la piel.
•El momento más contagioso es cuando existen úlceras abiertas, aunque el herpes puede transmitirse aun cuando no hay presencia de úlceras.
•Puede transmitirse de madre a hijo durante el embarazo o a través del parto vaginal.

Complicaciones:
•Brotes recurrentes de úlceras en los genitales y otras áreas.
•Mayor riesgo de contagio por VIH, si la persoan se expone.
•Sufrimiento sicológico en las personas que saben que están infectadas.
•Con poca frecuencia puede causar una infección sería y posible muerte en el bebé.

Prevención:
•Abstinencia sexual.
•Un matrimonio fiel y una relación monógama recíproca con una pareja no infectada.
•Los condones de látex, si se usan correctamente todo el tiempo, pueden reducir el riesgo de contagio del herpes. Puesto que el herpes puede estar localizado en áreas que no cubre el condón, igual existe la posibilidad de contraer el virus con el condón.
•El tratamiento antiviral diario cuando hay brotes de herpes genital puede reducir la posibilidad de contagiar a otra persona.

Tratamiento y/o cura:
•No tiene cura médica.
•Los medicamentos antivirales pueden hacer que los brotes sean más breves y prevenirlos.

 

La mayoría de las personas infectadas con el herpes genital no saben que están infectadas. Aunque con frecuencia no existen síntomas, a veces los hombres y las mujeres tienen brotes de ampollas en el área genital y del recto. Las ampollas pueden romperse y dejar áreas sensibles en la piel.

El herpes genital puede transmitirse de la madre al bebé durante el embarazo o durante el parto vaginal. Es posible que los bebés experimenten los mismos síntomas de los adultos, pero con efectos secundarios más serios, tales como infección y daño al cerebro y posiblemente hasta la muerte. Si una mujer tiene herpes genital activo cuando llega el momento de dar a luz, generalmente se realiza una cesárea. Afortunadamente, es muy poco frecuente que el bebé se infecte de su madre si ésta tiene herpes genital.

Lamentablemente, no hay cura para el herpes. La infección nunca se aleja, puesto que los síntomas reaparecen en distintos momentos por el resto de la vida de una persona. No obstante, por lo general, los brotes no son tan serios como la primera vez que aparecen, además de existir medicamentos que ayudan a controlar los síntomas.

Acerca de las enfermedades de transmisión sexual (ETS)

Las enfermedades de transmisión sexual, también conocidas como ETS o ITS (infecciones de transmisión sexual), son enfermedades infecciosas que se contagian de persona a persona por medio del contacto íntimo. Las ETS afectan a hombres y mujeres sexualmente activos de todas las edades y procedencias.

Lamentablemente, las ETS se han convertido en una afección común entre los adolescentes. Debido a que corren mayor riesgo de contraerlas, es importante aprender qué medidas de protección se pueden tomar.

Las ETS son más que un motivo de vergüenza. Son un problema de salud grave. Si no reciben tratamiento, algunas ETS pueden producir daños permanentes, como esterilidad (incapacidad de tener hijos) e incluso la muerte (en el caso del VIH/SIDA).

Cómo se contagian las ETS

Uno de los motivos de la propagación es que las personas piensan que sólo se pueden contagiar si tienen relaciones sexuales. Eso no es cierto. Las personas pueden contraer algunas ETS, como el herpes o las verrugas genitales, a través del contacto de la piel con una zona infectada o con úlceras.

Otro mito es que no se contagian por tener sexo oral o anal. Eso tampoco es cierto, porque los virus o las bacterias que las ocasionan pueden ingresar al cuerpo a través de pequeños cortes o desgarros en la boca y el ano, así como en los genitales.

También se contagian con facilidad porque son infecciones que no se notan. De hecho, muchas personas ni siquiera saben que las tienen. Estas personas corren el riesgo de transmitir la infección a sus parejas sexuales sin darse cuenta.

Algunos de los factores que aumentan las probabilidades de contraer una ETS son:

•Multiplicidad de parejas sexuales.
Las personas que tienen contacto sexual (no sólo relaciones sexuales, sino cualquier tipo de actividad íntima) con muchas parejas diferentes corren mayor riesgo que aquellas que siempre tienen la misma pareja.

•Relaciones sexuales sin protección.
Los condones de látex siempre deben utilizarse, ya que son la única forma de anticoncepción que reduce el riesgo de contraer ETS. Los espermicidas, los diafragmas y otros métodos anticonceptivos pueden ayudar a prevenir el embarazo, pero no brindan protección contra las ETS