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Consecuencias Cardiovasculares
La obesidad es uno de los factores clave para el desarrollo de la hipertensión arterial, sobre todo en personas menores de 45 años. Así mismo, se presenta insuficiencia cardiaca. Ésta se presenta porque la fuerza de la presión para bombear la sangre del corazón al resto del cuerpo es deficiente teniendo que hacer un gran esfuerzo contra la resistencia que le ofrece un cuerpo con sobrepeso u obesidad.


La ateroesclerosis es el endurecimiento de las arterias, que junto con la obesidad y el exceso de grasa circulante en la sangre, obstruye más rápido todas las arterias, especialmente las coronarias, que son las que irrigan al corazón. La obesidad provoca que las venas, especialmente de los miembros inferiores, tengan que hacer un gran esfuerzo para llevar la sangre de la periferia al corazón y cada vez se van haciendo más insuficientes presentándose la insuficiencia venosa que se manifiesta con las varices, ya que cada vez se van debilitando más y más las paredes venosas.


Consecuencias Cerebrales
Debido al exceso de grasa en el cuerpo por la obesidad, en las arterias del cerebro se va depositando grasa y se va haciendo más estrecho el paso de sangre por estos vasos sanguíneos, en los cuales puede ser tan estrecho el diámetro que es muy factible que se tape dicho vaso sanguíneo provocando un accidente vascular cerebral.


Consecuencias metabólicas
Una de las enfermedades más serias y que tienen mayor impacto en la salud y en la calidad de vida de las personas es la diabetes (niveles altos de glucosa en la sangre). Dicha enfermedad a veces es detectada cuando ya aparecen los síntomas como la poliuria nocturna (orinar mucho durante la noche), polidipsia (tomar mucha agua), polifagia (comer mucho) y pérdida de peso. Generalmente la aparición de estos síntomas se presentan entre 8 y 10 años después de tener los niveles de glucosa circulantes en la sangre por arriba de los niveles normales ( >115 mg/dl en ayunas). La obesidad provoca que se presente una resistencia a la insulina, aumentando la producción de ésta para compensar el exceso de glucosa en la sangre. Dicha producción al ser insuficiente deteriora las células beta del páncreas que son las productoras de insulina. También es importante saber que la obesidad con un alto índice de masa corporal, la proporción de cintura-cadera por arriba de 0.80, así como el sedentarismo predisponen a la presentación de la diabetes.


Además de la diabetes, generalmente con la obesidad se encuentran altos niveles de grasa (lípidos) circulantes en la sangre, los cuales se dividen en:

Hipercolesterolemia, que es una anormalidad de los lípidos y se presenta cuando los niveles de colesterol en sangre se encuentran por arriba de 200 mg/dl. Las lipoproteínas son parte de los lípidos que se encuentran combinadas con proteínas y se dividen generalmente en lipoproteínas de alta densidad (HDL) y de baja densidad (LDL) que son las más importantes para el pronóstico de ateroesclerosis de las arterias del corazón (coronarias).

La obesidad también provoca hiperlipidemia mixta, en la que se pueden encontrar niveles altos de varios de los lípidos antes mencionados. Cuando los niveles de ácido úrico en sangre se elevan por arriba de 8 mg/dl, el riñón es incapaz de eliminarlo en su totalidad y se empiezan a formar cristales que se depositan en las articulaciones. Generalmente se presenta en el dedo gordo del pie, pero también puede presentarse en otras articulaciones. A esto es a lo que comúnmente conocemos como gota.


Consecuencias osteoarticulares
Debido al sobrepeso o la obesidad, cada vez se dificultan más ciertas acciones como desplazarte de un lado a otro, subir y bajar escaleras, agacharte, entre otros. Los músculos que se encargan de sostener y movilizar nuestro cuerpo que son conocidos como músculos esqueléticos se van debilitando y su volumen va disminuyendo presentando hipotrofia muscular. El mismo problema de obesidad va desgastando las articulaciones y disminuyendo su movilidad y por lo mismo reduce la circulación del líquido sinovial y disminuye el aporte nutritivo a éstas causando una artritis tanto en los miembros inferiores como de la columna vertebral, pudiendo presentar fácilmente una hernia de disco intervertebral.

Fuente: Departamento de Comunicación y Contenido; TodoEnSalud

 



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