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Medicamentos para la fertilidad



Existen varios tipos de medicamentos para la fertilidad, la mayoría de los cuales están compuestos por hormonas que tienen el fin de estimular el aparato reproductor de una mujer. También denominados medicamentos para la infertilidad en la mujer o medicación para la fertilidad, algunos, como el tratamiento con progesterona, suplen la falta de producción natural de hormonas y otros, como el Clomid®, afectan el ritmo ovulatorio. Su médico le realizará pruebas de fertilidad para analizar sus problemas particulares de infertilidad, le informará sobre los riesgos, los beneficios y los efectos secundarios de los medicamentos para la fertilidad apropiados y le brindará ayuda para que decida qué tratamiento realizar.

Acerca de la medicación para la fertilidad
Una de las formas en las que se pueden clasificar los medicamentos para la fertilidad es de acuerdo con su vía de administración, es decir, si una medicación para la fertilidad se inyecta o se administra de otro modo (vía oral, como pulverizador nasal, etc.). Los medicamentos inyectables para la fertilidad normalmente vienen en una ampolla o vial y pueden presentarse en forma líquida o en polvo. Muchos medicamentos para la fertilidad se presentan en polvo con los diluyentes correspondientes (en general, agua o una solución salina) que deben combinarse antes de administrar las inyecciones para la fertilidad.

Los medicamentos para la fertilidad también pueden clasificarse según el tipo de hormona controlada y la parte del proceso reproductor (como una mayor ovulación con medicamentos como Clomid®) que la medicación está diseñada para estimular. Según la medicación para la fertilidad y el tratamiento utilizado, se puede usar un calendario de fertilidad a fin de coordinar las dosis con el ciclo menstrual.

Principales clasificaciones de los medicamentos para la fertilidad
Las siguientes secciones proporcionan una descripción general de las cuatros principales clasificaciones de los medicamentos para la fertilidad:

Progesterona
La progesterona es una hormona que el cuerpo produce naturalmente y que desempeña un papel importante para ayudar a que una mujer quede embarazada. El tratamiento con progesterona está indicado para casos en los que la concepción es difícil debido a que el cuerpo de la mujer no produce una cantidad suficiente de la hormona. Se puede utilizar progesterona complementaria para imitar un ciclo menstrual regular e incrementar las posibilidades de una fertilización exitosa. Este medicamento para la fertilidad puede administrarse por vía oral, a través de una inyección o mediante supositorios y geles vaginales. Las desventajas del tratamiento con progesterona incluyen la posibilidad de náuseas, constipación, dolor de cabeza, somnolencia, sensibilidad mamaria, molestias articulares y depresión. Algunas pacientes en tratamiento para la fertilidad pueden requerir una supervisión especial cuando reciban el tratamiento con progesterona, incluidas aquellas pacientes con antecedentes de asma, epilepsia, migrañas y problemas cardíacos.

Gonadotropinas
Si una mujer no puede quedar embarazada debido a bajos niveles producción de la hormona luteinizante (LH) o la hormona folículoestimulante (FSH), o si se está sometiendo a un tratamiento de fertilización in vitro, se pueden administrar gonadotropinas, a menudo en combinación con otros medicamentos para la fertilidad. Estas hormonas vienen en dos tipos de medicamentos: recombinantes y de origen urinario. Los dos medicamentos para la fertilidad pueden ser eficaces y se administran por vía inyectable. Los medicamentos recombinantes han demostrado tener un éxito levemente superior; pero si los niveles de LH son bajos, es posible que sea mejor utilizar medicamentos de origen urinario. Antes de iniciar el tratamiento, el médico especialista en fertilidad y la pareja deben tomar la decisión sobre qué medicamento representa la mejor opción.

Agonistas GnRH
Los agonistas de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH) son medicamentos para la fertilidad que se utilizan comúnmente con la fertilización in vitro a fin de incrementar las posibilidades de embarazo. Los agonistas GnRH se utilizan para controlar la producción de la hormona luteinizante y la hormona folículoestimulante (las hormonas que controlan la ovulación). En primer lugar, las incrementan y luego las suprimen. Los agonistas GnRH le dan al especialista en fertilidad un mayor control sobre el ritmo ovulatorio, que es importante para la IVF (fertilización in vitro). La marca más común es Lupron Depot®, que puede administrarse en diferentes programas de calendario de fertilidad, según el médico y la paciente en particular.

Antagonistas GnRH
Los antagonistas de la hormona liberadora de gonadotropina tienen el mismo efecto que los agonistas GnRH, es decir, impedir la liberación de la LH y la FSH para que el médico pueda controlar la ovulación con mayor eficacia. Un mayor control sobre el ritmo ovulatorio permite a los médicos especialistas en fertilidad una mayor precisión en el momento de la recuperación de óvulos y otros procedimientos relevantes. La ventaja de los antagonistas GnRH es que pueden administrarse durante un período menor que los agonistas y, a la vez, proporcionan los mismos resultados. Los efectos secundarios informados de los medicamentos para la fertilidad GnRH incluyen: dolor abdominal, náuseas, dolor de cabeza, hemorragia vaginal y, en raras ocasiones, síndrome de hiperestimulación ovárica (OHSS), una afección en la que los ovarios se inflaman y se agrandan.

Medicamentos para la fertilidad de las mujeres
El citrato de clomifeno ( Clomid®) y las gonadotropinas son dos ejemplos de medicamentos para la fertilidad específicos que a menudo utilizan las mujeres que desean quedar embarazadas. Estos medicamentos están asociados con tasas de éxito bastante elevadas y ayudan a millones de mujeres a lograr embarazos exitosos.

Citrato de clomifeno ( Clomid®)
Conocido por las marcas Clomid®, Serophene® y Milophene®, el citrato de clomifeno es una medicación para la fertilidad que se utiliza para estimular la ovulación. El Clomid® es un medicamento para la fertilidad muy conocido que se introdujo en los estudios clínicos en 1960. El medicamento se toma por vía oral durante cinco días al mes. Al manipular la liberación de las hormonas LH y FSH, el clomifeno incrementa las posibilidades de ovulación de una mujer entre un 70 y un 90 por ciento. Las candidatas adecuadas incluyen a las mujeres que ovulan con poca frecuencia o que no ovulan en absoluto, las mujeres con síndrome de ovario poliquístico (PCOS) y las mujeres que se están sometiendo al tratamiento de fertilización in vitro.

Como se ha utilizado durante tanto tiempo, los efectos secundarios del Clomid® están bien documentados. Los más comunes, que afectan del 10 al 14 por ciento de las pacientes, son el aumento de tamaño de los ovarios y los sofocos. Menos del seis por ciento experimenta distensión o molestias abdominales y pélvicas, náuseas y vómitos, molestias en las mamas y problemas de la visión, que incluyen visión borrosa, destellos de luz y partículas flotantes. Menos del dos por ciento experimenta dolor de cabeza o hemorragia uterina anormal. Su médico controlará cualquier efecto secundario del Clomid® y, si es necesario, le indicará alguna medicación alternativa para la fertilidad.

Gonadotropina menopáusica humana
La gonadotropina menopáusica humana (hMG) a menudo se utiliza como alternativa en caso de que el citrato de clomifeno no funcione eficazmente. Al igual que el clomifeno, la hMG controla y produce las hormonas LH y FSH para inducir la ovulación. Este medicamento para la fertilidad puede ser eficaz para las mujeres con bajos niveles de estrógeno, PCOS, defectos de la fase lútea, infertilidad inexplicada y aquéllas que van a someterse a la IVF. La tasa de éxito para la inducción de la ovulación es normalmente del 75 por ciento o mayor.

Fuente: docshop.com