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Por Rudy Eres de Buenavida.com


Y es que según lo han confirmado los científicos, parece ser que el viejo dicho de nuestras abuelas era muy acertado "desayuna como rey, almuerza como príncipe y cena como mendigo". Los investigadores descubrieron que es verdaderamente cierto y que la mejor manera de alimentarse y a la vez perder peso es siguiendo una dieta que cumpla con los requisitos de nuestras abuelas. Desayunar alimentos ricos en carbohidratos y proteínas y continuar con un almuerzo y resto del día comiendo bajas calorías y cenar lejos de la hora de dormir parecen ser la clave para bajar de peso sin dejar de alimentarse como corresponde. Es una cuestión de orden alimenticio respetando los procesos del organismo y ayudando a éste a procesar y asimilar mejor los nutrientes sin por ello pasar hambre y logrando el peso que el cuerpo necesita para funcionar correctamente.

Según los investigadores que realizaron este estudio, la comida más importante es el desayuno y lejos de lo que muchos creen, comer una dieta rica en carbohidratos durante el desayuno disminuye la ansiedad de comer durante el resto del día. En cambio un desayuno escaso aumenta el ansia de comer durante el resto de la jornada. Los investigadores también afirman que las dietas que suprimen los carbohidratos no dan buenos resultados en el largo término, ya que este tipo de dieta aumenta el antojo de carbohidratos y retrasa el metabolismo, para luego de un tiempo provocar un rápido aumento de peso. Aún así reconocen que al menos el 5 por ciento de las dietas de este tipo logran resultados duradero luego de dos años. El problema sigue siendo que este tipo de dietas no logran impedir los impulsos adictivos a ciertas comidas, con lo cual muchos vuelven al peso anterior e incluso a superarlo luego de abandonar la dieta baja en carbohidratos.

Pero una dieta rica en carbohidratos logra atacar de lleno el problema de la ansiedad ya que cumple con dejar la sensación de saciedad, y esto funciona muy bien a largo plazo. Lo importante para llevar a delante en esta dieta rica en carbohidratos es saber en qué momento del día se pueden consumir. Los investigadores descubrieron que consumiendo un desayuno rico en carbohidratos, en el largo plazo el descenso de peso es mayor y sostenido comparado con el de otras dietas que suprimen los carbohidratos y la cantidad de comida durante el desayuno. La experiencia fue la siguiente: Un grupo de mujeres siguió una dieta de desayuno ligero comiendo un máximo de 1.085 calorías al día. El desayuno era la comida más ligera del día con 290 calorías y sólo siete gramos de carbohidratos. El otro grupo de mujeres siguió una dieta de "gran desayuno" permitiéndoles comer un total de 1240 calorías al día, con menos grasas y más carbohidratos y proteínas. El desayuno contenía 610 calorías y 58 gramos de carbohidratos, mientras que el almuerzo tenía 395 calorías y la cena 235.

Luego de cuatro meses las mujeres que seguían la dieta del desayuno ligero parecían estar adelgazando perdiendo 12 kilos. Las mujeres que siguieron la dieta del "gran desayuno" perdieron algo menos, unos 10 kilos. Pero cuando pasaron 8 meses las cosas cambiaron notablemente ante la vista de todos. Las mujeres del "desayuno liviano" aumentaron 8 kilos, mientras que las del "gran desayuno" continuaron perdiendo un promedio de 7,5 kilos. Al finalizar la experiencia las del grupo que siguieron la dieta del "gran desayuno" habían perdido un 20 por ciento del peso que tenían al inicio de la investigación; pero las del grupo del "desayuno ligero" sólo habían perdido el 5 por ciento de su peso original.

Lo interesante además, es que las mujeres que siguieron el "gran desayuno" dijeron sentirse menos hambrientas en especial antes de la hora del almuerzo y mostraron estar menos antojadas de carbohidratos en comparación con las mujeres del otro grupo. La investigadora que dirigió este estudio, la doctora Jakubowicz aseguró que "la dieta del gran desayuno funciona porque controla el apetito y los antojos de dulces y harinas; pero además es más sana que una dieta extremadamente baja en carbohidratos, porque permite a la gente comer más fruta y por lo tanto obtener suficiente fibra y vitaminas".



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