Foros Blog Libro de visitas Favoritos

 

VIH (virus de inmunodeficiencia humana) es el virus que produce la enfermedad del SIDA. Este virus pasa de una persona a otra a través del contacto de sangre con sangre (transfusiones sanguíneas, agujas infectadas con VIH y contacto sexual). Además, una mujer embarazada infectada puede contagiar a su bebé con el virus VIH durante el embarazo, el parto, o en el amamantamiento.

El SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida) se adquiere cuando la infección VIH debilita el sistema inmune del individuo de tal manera que le resulta difícil luchar contra ciertas enfermedades e infecciones.

Los síntomas del SIDA son principalmente el resultado de infecciones que normalmente no se desarrollan en personas con un sistema inmunológico sano. Estas se llaman “infecciones oportunistas”.

El VIH destruye el sistema inmunológico de los pacientes con SIDA y son muy susceptibles a dichas infecciones oportunistas. Los síntomas comunes son fiebre, sudoración (particularmente en la noche), glándulas inflamadas, escalofríos, debilidad y pérdida de peso.
Los problemas dentales como encías sangrantes, lesiones por herpes bucales, e infecciones micóticas se encuentran entre los primeros signos del SIDA. No obstante, usted no debe suponer que padece la infección por tener cualquiera de esos síntomas porque éstas también se presentan en personas que no padecen la enfermedad. El único modo de determinar si usted está infectado es someterse a un análisis de detección de VIH. Consulte a su médico o a otro profesional de la salud.

Un resultado positivo del VIH no significa que usted tenga SIDA. El SIDA es un diagnóstico médico realizado por un doctor que se basa en criterios específicos. Tampoco se puede confiar en los síntomas para saber si uno está infectado con VIH. Un gran número de personas infectadas con VIH no presentan síntomas durante varios años.

Los siguientes pueden ser signos de alarma de infección con VIH:

•    Pérdida rápida de peso
•    Tos seca
•    Fiebre recurrente o sudoraciones nocturnas intensas
•    Fatiga pronunciada
•    Inflamación de ganglios linfáticos en axilas, ingle o cuello
•    Diarreas persistentes por más de una semana
•    Lunares blancos o manchas inusuales en lengua, boca o garganta
•    Neumonía
•    Manchas rojas, marrones, rosadas o moradas sobre o debajo de la piel, dentro de la boca, nariz o párpados
•    Pérdida de memoria, depresión u otros trastornos neurológicos

FORMAS DE TRANSMISIÓN DEL VIRUS DEL SIDA

El virus del Sida se encuentra en todos los fluidos y secreciones, sin embargo la epidemiología señala para que exista el contagio, éstos tienen que contener altas concentraciones del mismo. Por lo tanto, las evidencias científicas establecieron que sus formas de transmisión son las siguientes:

•    por contacto sexual a través del fluido genital masculino (semen)  y por las secreciones cervicovaginales de la mujer (flujo vaginal).
•    por vía parenteral a través de la transfusión de sangre o hemoderivados (plasma, plaquetas), órganos transplantados, inseminación artificial, intervenciones quirúrgicas, tratamiento odontológico con uso de material punzante, maniobras con instrumentos punzocortantes no profesionales (compartir agujas y jeringas entre los drogadictos endovenosos, practicarse tatuajes)
•    la intrauterina o perinatal (conocida como transmisión vertical). La transmisión del virus del Sida de una mujer embarazada a su hijo, durante la gestación, en el parto o por medio de la lactancia
•    Debe destacarse que no hay evidencia que sustente la transmisión del virus por otras vías de contagio (lágrimas, saliva, sudor, etc.)

Tratamiento

Desde la XI Conferencia Internacional del SIDA, celebrada hace un año en Vancouver, se han abierto nuevas perspectivas sobre la infección VIH y el SIDA fundamentadas en dos pilares: el empleo de la medición de carga viral del VIH y las nuevas pautas de tratamiento con antirretrovirales. Estas perspectivas permiten ser optimistas y vislumbrar una luz en el fondo del túnel. Sin embargo se empiezan a oír comentarios que pueden reflejar la confusión de la creencia de que existen tratamientos que curan el SIDA y que puede inducir a error.

A la luz de los conocimientos actuales no existe un tratamiento antirretroviral que cure el SIDA; las potentes combinaciones de 3 o más antirretrovirales sólo han demostrado que retrasan la progresión del seropositivo a SIDA y mejoran su calidad de vida, lo que ya supone un gran logro y quizás en el futuro se pueda decir que curan o cronifican la infección VIH; pero aún no. A pesar del descenso de la carga viral a niveles que no son posibles de detectar con las actuales técnicas, no quiere decir que el virus ha desaparecido o que no exista ADN viral dentro del material genético de algunas células. Por lo tanto no se debe confundir ‘indetectable’ con ‘inexistente’. También se tiene que tener presente que los descensos detectados en sangre no tienen porque corresponderse con descensos en, por ejemplo, secreciones sexuales.

En el momento actual es posible detectar al virus por carga viral o PCR a los pocos días del contagio (4-7 días) y se están ensayando regímenes de tratamiento temprano para ver si es posible erradicar el virus en los primeros momentos de la infección (unos pocos, 2-3, días tras ser expuesto a una potencial fuente de contagio). Sin embargo harán falta años para sacar conclusiones definitivas. Es cierto que la infección VIH puede ser una carrera ‘contrarreloj’, pero las precipitaciones iniciales y las estimaciones que se han hecho han sido con frecuencia erróneas; por lo tanto lo mejor es ser prudente y actuar a la luz de los conocimientos actuales, que además evolucionan con mucha rapidez.

Por ello el sexo seguro sigue siendo la mejor practica para evitar un posible contagio de las enfermedades de transmisión sexual, entre ellas el SIDA. No se puede decir: ‘da igual, mañana me tomo los antirretrovirales y solucionado…’. Además en la actualidad los tratamientos no se venden en las farmacias, tienen muchos efectos secundarios o indeseables de gravedad variable y no siempre será fácil acceder a ellos.

Los seropositivos, mientras no se demuestre lo contrario, siguen siendo portadores del VIH aunque su carga viral sea indetectable. Por lo tanto deben evitar la transmisión del virus a otros adoptando o reafirmando practicas seguras; a su vez, podrán evitar reinfecciones



Site Map | © 2010 - 2013 Hablemos de Salud | Diseño por Creative Technologies S.A. de C.V.