Los alimentos saludables también pueden ser atractivos para tu hijo

Los alimentos saludables también pueden ser atractivos para tu hijo

Se pueden llevar a cabo estrategias para que los alimentos se vean apetitosos. Todos los grupos de alimentos puedes ofrecerlos a tu hijo en diferentes presentaciones y preparaciones.

No le cocines platillos elaborados, ni condimentados y picosos, ya que éstos no son apetitosos para los niños. Pregúntale qué quiere comer en la semana y adapta lo que le gusta, a lo que es nutritivo y saludable para él.

Invitar a tu hijo a cocinar puede convertirse en una experiencia divertida; además de que permites una convivencia entre padres e hijos, es una oportunidad para platicar acerca de cosas que pasaron en el día y es un momento de aprendizaje divertido. Motiva a tu pequeño a probar nuevos alimentos.

alimentos saludables también pueden ser atractivos para tu hijo

Lo mejor es que tu hijo colabore en la lista del supermercado, te acompañe en las compras, que observe qué alimentos eliges, esto ayuda a que el niño recuerde mejor los alimentos que más le convienen y elija en la “tiendita” de la escuela.

Todos los alimentos caben en una alimentación, la clave es seleccionarlos y dejar sólo para de vez en cuando los antojos. Una alimentación correcta y saludable se aprende desde casa, así que no tendrás de qué preocuparte cuando tus hijos coman fuera o cuando un compañerito le regale un alimento.

Si los orientas oportunamente, formarás hábitos alimentarios saludables que le servirán para toda su vida. Todos los alimentos tienen su lado saludable.

Y finalmente no olvidemos la hora del lunch o refrigerio escolar, es un momento para que tu hijo se relaje y consuma un alimento ligero entre su desayuno y su comida, éste no sustituye a los anteriores.

alimentos saludables también pueden ser atractivos para tu hijo

El almuerzo aporta los nutrimentos y energía necesarios para que tu hijo continúe con sus actividades y evita que tu pequeño pase horas sin alimento. Por otra parte, no olvides fomentar en tu hijo también el hábito del movimiento constante a través de juegos y actividad física.

También esto es una oportunidad de convivencia, lo ejercita, le proporcionará más energía, fortalecerá sus músculos, huesos y sistema cardiovascular.

Lo importante es que tu pequeño vea que practicas alguna actividad física cotidianamente, recuerda que la mejor forma de enseñar es con el ejemplo, tu hijo imita y aprende consiente e inconscientemente tus actitudes y costumbres.

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