Amigdalitis

Amigdalitis

Se distinguen tres formas de amigdalitis (angina): la aguda, la supurativa y la crónica.

En la amigdalitis aguda, el enfermo siente punzadas y cosquilleos en la garganta, y tiene dificultades para tragar y tos debido a la irritación. Se siente abatido y enfermo,y tiene fiebre moderada con escalofríos y dolores de cabeza. Las amígdalas faríngeas se hinchan y la faringe se enrojece. Este tipo de angina es síntoma de una infección aguda de las vías respiratorias.

La amigdalitis supurativa se manifiesta al principio igual que la aguda. Además, se hinchan los ganglios linfáticos y la garganta, y en las criptas amigdalinas se forman tapones blanquecinos o incluso amarillos que se pueden sacar con una espátula y a menudo tienen un olor desagradable. La causa.de la amigdalitis supurativa es una infección bacteriana.

En la amigdalitis crónica a menudo no hay trastornos. Simplemente se tiene la sensación de tener un cuerpo extraño en la garganta y se experimenta cierta tensión en el oído. Esta enfermedad puede ser muy peligrosa para el conjunto del organismo, ya que se transmiten una y otra vez gérmenes patógenos del foco inflamatorio a la sangre.

Ante la posibilidad de que desemboque en una enfermedad grave, una amigdalitis no debe tomarse nunca a la ligera.

El enfermo debe guardar cama desde el primer síntoma de la enfermedad y permanecer allí hasta que remitan los síntomas agudos, como la fiebre y las dificultades al tragar.

La alimentación del paciente debe aportar una cantidad de vitamina C suficiente.

Apósito para el cuello

En caso de dolor de garganta o inflamación de los ganglios linfáticos, se envuelve el cuello con un paño húmedo y después con uno de lana caliente. A continuación el paciente deberá descansar echado durante una o dos horas.

Malva enana

La malva enana, que contiene sustancias mucilaginosas, es útil en caso de amigdalitis.

Se deja a remojo una cucharadita colmada de malva enana en una taza de agua fría durante doce horas. A continuación se calienta el preparado y se cuela. Diariamente se bebe a sorbos dos o tres tazas. Es muy práctico llenar con la ración del día un termo que se habrá calentado previamente, si no, hay que calentarla infusión al baño María antes de.tomarla.

Salvia

Se añade agua hirviendo a una cucharadita colmada de salvia por taza, se deja reposar medio minuto, se cuela y se hacen gárgaras varias veces al día. Por supuesto, de vez en cuando se puede tomar un sorbo dela infusión de salvia.

Cataplasma de salvia

Con el extracto de salvia se hacen cataplasmas calientes. Se añade medio litro de agua hirviendo a dos cucharaditas
de salvia, se deja reposar medio minuto y se cuela. A continuación se empapa un paño en la infusión.

La cataplasma se debe cambiar varias veces al día. Es importante mantener el cuello caliente y sujetar la cataplasma con un paño seco o con una bufanda alrededor del cuello. Aparte de utilizarse para la preparación de cataplasmas, con el extracto de salvia también se pueden hacer gárgaras varias veces al día.

Infusión mixta

Para hacer gárgaras se recomienda una infusión mixta de hipérico y equiseto menor, a partes iguales. Se pone una cucharadita colmada de hierbas por taza y se añade agua hirviendo, se deja reposar medio minuto y se cuela. Con la infusión se hacen gárgaras varias veces al día.

Equiseto menor

Se pone una cucharadita colmada de equiseto menor por taza y se añade agua hirviendo, se deja reposar medio minuto y se cuela. Con la infusión resultante se hacen gárgaras varias veces al día.


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